miércoles 24 de junio de 2009

LA CRISIS ECONÓMICA NO AFECTA AL GASTO ARMAMENTÍSTICO


A pesar de la crisis económica mundial en la que estamos inmersos, los gobiernos del mundo gastaron en defensa (¿no sería más correcto decir "en ataque"?) en el año 2008, de acuerdo con los datos del Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI), 1,04 billones de euros, una cifra récord hasta la fecha.

EE.UU, inamovible, sigue teniendo el dudoso honor de encabezar la lista, con un gasto de 432.000 millones de euros. A mucha distancia, el resto del mundo con China a la cabeza (60.500 millones), seguida de Francia (46.800), Reino Unido (46.500), Rusia (41.700), Alemania (33.300), Japón (33.000), Italia (28.900), Arabia Saudí (27.200) y, cerrando el "top ten", India (21.400).

Dentro de este abultado gasto mundial se incluyen los gastos en misiones de paz de la ONU, de las que forman parte más de 187.000 soldados, un récord más. Pero, teniendo en cuenta que, según el SIPRI, las guerras de Irak y Afganistán le han costado, sólo a EE.UU, unos 644.000 millones de dólares durante los pasados años, no parece que "los gastos de paz" sean muchos en comparación con los "gastos de guerra".

Un dato interesante, que desvela el fantástico estudio del SIPRI, es que la estadounidense Boeing, la mayor empresa aeronáutica del mundo, fue también el mayor productor mundial de armas en 2007, con un valor anual de ventas superior a los 21.700 millones de euros.

¿Y España? No andamos especialmente lejos de las cifras aportadas hasta ahora, dado que nuestro país utilizó en 2008 más de 13.100 millones de euros para gasto militar, colocándose en un meritorio y trabajado puesto 15 a nivel mundial. Cierto es que, si tomamos los datos en porcentaje del PIB, España baja hasta el puesto 131, dado que gastamos, aproximadamente, el 1,2 del PIB nacional en el apartado militar. Pero eso no significa mucho aparte de que somos un país económicamente potente. 13.100 millones son muchísimos millones, sobre todo teniendo en cuenta que países como Islandia apenas llegan al 0,1 de su PIB en gasto militar o que otros como San Marino (por pequeño que sea) no sobrepasan los 700.000 euros anuales.

Ese 1,2% vendría muy bien sumado al actual y escaso 0,35% dedicado a la cooperación internacional. Y si también sumamos el 0,7% que se desperdicia en la financiación de la iglesia católica ya tenemos más de un 2,2%. Eso serían palabras mayores y alentadoras.